30 de mayo de 2026

Tienes una cabeza apuntando a tu pistola

 Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

Ya este título disparatado nos da una idea de por dónde van los tiros de este libro de Ezequías Blanco, autor del que yo no conocía ningún escrito.

El que tengo en mis manos me ha entretenido, desconcertado, abrumado por la vasta (con uve) cultura del autor.

La mayor parte de los relatos que integran el libro están protagonizados por animales que permiten al autor divertirse y divertirnos con las andanzas de unos buitres gemelos, de la gata Mariluz, de un lobo solitario que nunca había visto el mar y que da al autor la oportunidad de citar unos versos de Juan Ramón: “La soledad está sola / y sólo el solo la encuentra / que encuentra la sola ola / el mar solo que se adentra”.

Aunque siempre hemos imaginado a los lobos en manada, el que protagoniza ese cuento de Ezequías Blanco es un lobo solitario.

Así como las cacatúas dan ocasión al autor de adentrarse en el mundo de las tertulias poéticas.

Lo que no podía esperar Ezequías cuando en uno de los relatos cita la Enciclopedia Álvarez, don Antonio Álvarez, conocido como el "maestro” por quienes trabajamos con él, es que el autor de este blog se cuenta entre esos colaboradores de Álvarez.

Los diferentes ambientes en que transcurren los cuentos dan ocasión al autor de demostrar el conocimiento de los mismos, ya sea un convento, un cuartel o una clínica.

Mención aparte merece la riqueza del lenguaje del autor, a tono, a veces descocado, con el ambiente y los tipos que retrata.

Y nos lleva a Cuenca de la mano de Celedonio, un camello de poca monta al que, haciendo autostop, después de experimentar varios rechazos, le para el elegante coche de María, con la que hará el amor en el mejor hotel conquense.

A algunos lectores podrá producirles un cierto rechazo la desinhibición de Ezequías Blanco al retratar tipos y ambientes de los bajos fondos, encarnados en los distintos animales protagonistas.

Lean estos cuentos, les entretendrán y divertirán, alejándoles del enrarecido ambiente de la política española actual.

23 de mayo de 2026

¿Cuándo dejarás, Pedro Sánchez, de abusar de nuestra paciencia?

¿Cuándo dejarás, Pedro Sánchez, de abusar de nuestra paciencia?

 Quo usque tándem abutere, Catilina, patientia nostra?

Con estas palabras se dirigió Cicerón a Catilina en su primera catilinaria. ¿Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia, Catilina?

Cicerón usó esta frase en el Senado romano para desenmascarar al conspirador Lucio Sergio Catilina.

Esta cita sigue vigente en el debate político para denunciar el abuso de poder o expresar el hartazgo de la población frente a quien actúa impunemente.

A mí me sirve para denunciar el abuso que Pedro Sánchez hace del poder.

¿Hasta cuándo vas a abusar Pedro Sánchez de nuestra paciencia?

Siempre me he opuesto al uso de los términos sanchismo y sanchista, que parecen indicar que nuestro presidente del Gobierno tiene algo parecido a una ideología o pensamiento. Lo cual, a mi modo de ver, es evidentemente falso.

Aparte de su manifiesta voluntad de seguir aferrado al poder morando en La Moncloa, a mí me gustaría saber qué piensa realmente Pedro Sánchchez Castejón.

Cuando aparece en televisión y nos endosa un largo discurso sobre su afán de ayudar a las clases más débiles, sus palabras no pasan de ser propósitos vanos que no se traducen en realidades concretas: ni se han construido las viviendas que prometió, ni los jóvenes tienen perspectivas de emanciparse y abandonar la casa de sus padres.

¿Este es el gobierno de progreso? ¿De verdad se cree Sánchez sus promesas?

Me gustaría saber qué piensa nuestro presidente de Gobierno sobre el futuro de España, sobre el papel del Congreso y del Senado en una democracia moderna, sobre la separación de poderes…

¿Cuándo tiene pensado convocar elecciones? Y si no supera en votos al partido de la oposición, ¿estará dispuesto a aliarse con los enemigos de España, independentistas y separatistas, como la ha hecho en otros comicios?

¿Estará simplemente pensando en su futuro y en el de su mujer y su hermano, imputados de graves delitos, que pueden llegar a afectarle a él mismo?

Yo no le deseo ningún mal a Pedro Sánchez. Y si encuentra un retiro dorado, alguna canonjía bien remunerada, me alegraré siempre que deje de abusar de la paciencia de los ciudadanos normales, como le pedía Cicerón a Catilina.

16 de mayo de 2026

Álvaro

 Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

Álvaro Fúster es el nieto mayor de mi mujer Angelina Lamelas. En numerosas ocasiones he recurrido a sus conocimientos informáticos para que me ayudara en mis problemas con el ordenador. Problemas que resolvió satisfactoriamente, viniendo incluso a nuestra casa si por teléfono yo no llegaba a entender la solución que me daba. En la familia, cuando se habla de algún asunto relacionado con la informática que desborda nuestros conocimientos, alguien dice: “Hay que preguntarle a Álvaro”.

Hace unos días Álvaro se presentó con Lucía, su madre, en nuestra casa sin nosotros llamarle. El problema que teníamos no guardaba ninguna relación con la informática. Se había desprendido la puerta de un mueble de la cocina y el carpintero al que yo había llamado para que lo arreglara me contestó que tardaría cuatro semanas en poder venir a nuestra casa.

Yo, que hace años fui un manitas, admiré la habilidad de Álvaro cuando, subido a la escalera de mano, consiguió fijar los goznes de la puerta en cuestión.

Gracias, Álvaro.

Ya he mencionado los conocimientos informáticos de Álvaro. Y tenía una vaga idea del trabajo que en la actualidad lleva a cabo. Así que le he preguntado por wasap el nombre de la empresa para la que trabaja y en qué consiste ese trabajo. Confío referir con fidelidad lo que él me ha contado.

Trabaja para ICCAT, empresa con la que contactó a través de Infojobs por Internet. ICCAT son las siglas en inglés de International Commision for the Conservation of Atlantic Tuna, que podríamos traducir al español como Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico. En Madrid tiene su sede en la calle del Corazón de María, 8, sexta planta.

El trabajo de Álvaro para ICCAT guarda sobre todo relación con la informática, arreglando los problemas de la gente con los ordenadores. Pero también ayuda a preparar reuniones, configuraciones de seguridad, propuestas para mejorar temas que considere mejorables con Internet y WIFI, para lo cual también tiene que viajar a distintos lugares donde ICCAT tiene sedes.

Álvaro termina su contestación a mi pregunta con un jajaja y puntos suspensivos. A buen entendedor…

Muchos domingos o días festivos, Álvaro y su hermano menor Jaime arbitran partidos de fútbol, yo no sabría decir de qué categoría. Y si no tiene arbitraje, Álvaro viene a comer a nuestra casa con su madre, para alegría de sus primos y de Angelina.

9 de mayo de 2026

Fatum

 Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

Había penado transcribir el Índice de este libro para que el lector de mi blog se hiciera una idea de los temas tratados por su autor, mi gran amigo Emilio Porta, con quien he compartido numerosas experiencias editoriales.

Pero he desistido de esta idea por la gran cantidad de espacio que ocupaba.

En su lugar quiero hacer hincapié en una serie de facetas que marcan tanto la personalidad del autor como las lecciones del libro.

Emilio Porta es, ante todo, escritor y se enorgullece justamente de haber escrito y publicado una gran cantidad de libros. En los capítulos “El oficio de escritor” (pág. 44) y “Carta a un escritor amigo” (pág. 56) hallamos numerosos datos que retratan al autor de Fatum, quien no puede por menos de tener como referentes  a Pessoa, a Kawafis, a Machado, a Kundera, a Hesse, a Kafka, a Dostoyevski, a Borges, a Pavese, a Cortázar, a Zweig,

Dice Porta de sí mismo que es un  representante de los autores que “al escribir cambiaban el presente y convertían en palabras escritas los sueños”.

Otros rasgos que marcan la personalidad del autor de Fatum los descubre en un largo poema final, que termina con estos versos:

“TODO ES CIRCULAR

Y NO PODEMOS ESCAPAR DEL FATUM.

Y, sin embargo, algo nos dice que, detrás de la oscuridad, puede haber una luz infinita”.

Pero no todo es trascendente en este libro multifacético. Encontramos en sus páginas, además de pensamientos filosóficos sobre el eterno retorno, la propia identidad, el yo y el ego, los sentimientos de la materia, los tres elementos: salud, dinero y amor; la dialéctica de los contrarios.

“Vivimos en la incertidumbre. La idea de permanencia no es consustancial al ser humano”.

Es digna de ser tenida en cuenta la incursión del autor en el mundo del cuento a través de la historia de Hansel y Gretel.

En suma, Emilio Porta nos regala en Fatum, palabra que en latín significa “destino”, un caleidoscopio de pensamientos que nos entretienen y también nos invitan a reflexionar.

2 de mayo de 2026

El otro lado

Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

Berta fue una monja de la Congregación de María Reparadora, que residió en El Espinar (Segovia) desde principios de los años  70 hasta 1978.

A ella, casi exclusivamente, dedica este libro su autora Isabel López Villa. Invito a los lectores a contemplar la foto de Berta, con su amplia sonrisa, en la página 160.

En los años en los que la autora de El otro lado coincidió con Berta en El Espinar, Isabel López Villa era una niña pequeña que acudía a las clases de inglés de la monja cubana.

He aquí una muestra del talante de Berta:

“De repente Ana, la hermana de Alicia, se dirigió a Berta:

-¡Hermana, mira lo que te he traído! -le dijo a la vez que le ofrecía una hoja de cuaderno con un dibujo infantil.

Unos cuantos trazos de colores representaban una escena no muy clara de un grupo de niñas jugando. Saltaba a la vista que el dibujo estaba hecho en un pis pas, sin esmero… ¿Cómo se le había ocurrido a Ana entregar ese dibujo? Creo que instintivamente me tapé los oídos y encogí la cabeza entre los hombros anticipando, cuanto menos, una buena bronca.

Sin embargo, Berta, conservando su amable sonrisa, exclamó con toda la calma:

-Pero, mi chica, ¡qué dibujo tan lindo! Muchísimas gracias. Vamos a ponerlo aquí.

Y lo fijó con un par de chinchetas en el tablón de anuncios, hasta entonces vacío.

Aquel gesto fue definitivo para mí. “A este club yo me apunto”. Y desde entonces procuré no perdérmelo ni un solo sábado. Creo que fue en ese momento cuando la hermana Berta entró en mi corazón para siempre”.

Me he permitido reproducir este texto de la página 13 del libro, porque creo que refleja a la perfección el estilo directo y ameno de la autora.

El contacto de la autora del libro con Berta en aquellos años de su infancia no se limitó a las clases de inglés. En un capítulo posterior nos cuenta Isabel López Villa cómo la hermana Berta las llevó a un grupito de niñas de entre seis y ocho años a “la isla de San Rafael”, una especie de piscina natural (creo que sería en el río Gudillos), antes de que las obras de la autopista lo cubrieran.

Otras veces la hermana Berta llevaba a los niños y las niñas de excursión al monte, al pinar. Estos y otros capítulos nos permiten descubrir el estilo directo y llano de Isabel López Villa, licenciada en Filología Inglesa, que ha ejercido la docencia en distintos centros públicos de educación secundaria.

El amor a la naturaleza y muy en especial a las montañas lo comparte la autora con Berta quien, cuando ya llevaba muchos años asentada en Miami, después de haberse marchado del pueblo de El Espinar, en una de sus cartas decía en inglés a la autora: How I miss life in those holy mountains. Aunque en otro momento la hermana Berta y la autora del libro declaran que las montañas también pueden convertirse en un círculo limitante.

Hay en El otro lado un capítulo dedicado a la patria de Berta titulado Cuba, en el que se expone el anverso y el  reverso de la isla antes y después de Fidel Castro, el Fidel idealista de la revolución y el dirigente comunista contrario a los ideales de amor al pueblo. Berta, como muchos cubanos, siempre conservó el aprecio a sus raíces y el reconocimiento de los logros de la revolución comunista en educación, sanidad e igualdad de derechos, rodeada como estaba la isla por un cerco internacional hostil.

En la contraportada de El otro lado pueden leerse unos párrafos en los que la autora plasma un resumen certero de su relación con Berta, a la vez que constituyen una muestra más de la riqueza de estilo y contenido de un libro singular: “Esta es la memoria de mi experiencia con un ser luminoso. En este relato he intentado permitir que la niña que fui cuente cómo esta gran maestra que fue para nosotros la hermana Berta nos abrió puertas, nos dio alas, nos sacó de casa y nos mostró el otro lado”.